
Leche dorada
Cremosa, con cúrcuma, canela y un toque de pimienta. Te calienta las manos y el ánimo.
Te regalo 10 bebidas para dormir, fáciles y con ingredientes naturales, para esas noches en que el cuerpo está agotado… pero la mente no se apaga.
Gratis
No es una lista fría de tés. Es un pequeño ritual para cada situación, con los pasos y el momento justo para tomarlo.

Poción de manzanilla y miel: 3 ingredientes y 7 minutos.

Bebida de cereza ácida, una fruta con melatonina natural. Lista en 2 minutos.

Agua de magnesio con limón, en 3 minutos.

Batido cremoso de cereza, plátano y canela.

Tónico de jengibre, limón y un toque de cúrcuma.

Infusión de lavanda y manzanilla, para tomar despacio mientras respiras.

Té de pasiflora, pensado para cuando le das mil vueltas a todo.

Té de valeriana y lúpulo, con el momento exacto para tomarlo.

Leche dorada con cúrcuma y canela (también con bebida de almendras).

Leche espumosa de ashwagandha con canela.
Y además: una lista de compras por bloque, un tracker semanal para descubrir qué bebida te sienta mejor y una tabla de alérgenos.
Hay mil recetas sueltas en internet. Estas están pensadas para encajar en tu noche.
Cada receta trae la hora para tomarla (30, 45, 60 o 90 minutos antes de dormir) con un ejemplo. Así encaja en tu rutina sin pensarlo.
Casi todo está en tu cocina, en el supermercado o en la farmacia. Cada bloque trae su lista de compras.
Vienen del ebook Domina tu sueño en 7 días. Cada receta se conecta con un hábito del método, como la respiración 4-7-8 o la descarga mental.
Una taza no hace magia y no te lo vamos a vender así. Es el toque final de una buena rutina, y el recetario te avisa de alérgenos y de cuándo consultar a tu médico.
Cuatro de las diez recetas que te llegan hoy a tu correo.

Cremosa, con cúrcuma, canela y un toque de pimienta. Te calienta las manos y el ánimo.

Roja, fresca y sin cocinar, con un toque opcional de jengibre rallado.

Flores secas y una cucharadita de miel: un aroma que te invita a bajar la luz.

La más sencilla: manzanilla, miel cruda y unas gotas de vainilla.
Déjame tu nombre y tu email, y en unos minutos tendrás las 10 recetas en tu bandeja de entrada.
Quiero mis 10 recetas gratis Gratis · Sin tarjeta · Te das de baja cuando quierasUn método con base científica. El ebook del que salen estas recetas se apoya en el descubrimiento del reloj biológico que ganó el Premio Nobel de Medicina 2017, de Jeffrey Hall, Michael Rosbash y Michael Young.
Cada dato, con su fuente. El ebook cita las investigaciones de Stanford, Harvard y UC Berkeley en las que se basa, una por una.
Tu correo está seguro. Solo lo uso para enviarte las recetas y emails del método. Nunca lo vendo ni lo comparto. Te das de baja con un clic.
Claro con tu salud. Es material educativo y no sustituye a tu médico. El recetario incluye una tabla de alérgenos y te dice cuándo consultar antes de tomar hierbas o suplementos.
Los científicos e instituciones citados no participaron en este material ni lo avalan. Sus nombres indican el origen de las ideas del ebook.
Sí. No te pido tarjeta ni ningún pago. Solo tu nombre y tu email, para enviarte el PDF con las 10 recetas.
En unos minutos, en tu correo. Si no lo ves en la bandeja principal, revisa las carpetas Promociones o Spam y mueve el email a Principal para no perderte los siguientes.
No. La mayoría son cosas como manzanilla, miel, leche, canela o jengibre. Las hierbas y los suplementos de algunas recetas se consiguen en farmacias, herbolarios o por internet. Cada bloque trae su lista de compras.
Algunas llevan hierbas o suplementos (valeriana, lúpulo, pasiflora, ashwagandha o magnesio). Si estás embarazada o en lactancia, tomas medicamentos o tienes alguna enfermedad, consulta antes con tu médico. El recetario lo indica en cada caso.
No. Además de las recetas, te escribiré con ideas del método para dormir mejor y te hablaré del ebook completo. Si en algún momento no te interesa, te das de baja con un clic al final de cualquier email.
Imagina apagar la luz con el cuerpo tibio, la casa en silencio y la taza vacía en la mesita. Sin mirar el reloj. Empieza por algo pequeño: una taza preparada con calma.